La Modalidad 40 cambió: ¿y ahora cómo aseguras tu retiro?

Durante años, la Modalidad 40 del IMSS fue la estrategia favorita de muchas personas para pensionarse con más. La idea era sencilla: seguir cotizando por tu cuenta, con un salario más alto que el que tenías, durante los últimos años antes de retirarte.

Eso cambió el 22 de octubre de 2026. El Consejo Técnico del IMSS publicó en el Diario Oficial de la Federación nuevas reglas que limitan cuánto puedes cotizar y eliminan los pagos retroactivos. Desde entonces, es uno de los temas más buscados del país.

Si estabas pensando en usar la Modalidad 40, o ya estás inscrito, aquí te explicamos qué cambió, a quién afecta y qué otras opciones tienes para no dejar tu retiro en manos de una sola regla.

¿Qué es la Modalidad 40?

La Modalidad 40, o "continuación voluntaria en el régimen obligatorio", permite que una persona que dejó de trabajar con un patrón siga cotizando al IMSS por su cuenta. Así sigue sumando semanas y puede mejorar el salario promedio con el que se calcula su pensión.

Es especialmente útil para quienes cotizan bajo la Ley 73, es decir, quienes empezaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997. En ese régimen la pensión depende del salario promedio de los últimos 5 años, por lo que subir ese salario podía aumentar mucho la pensión.

¿Qué cambió en la Modalidad 40?

Estos son los tres cambios principales:

1. Ya no puedes elegir tu salario de cotización. Antes podías cotizar hasta con 25 UMAs, unos $2,932.75 diarios en 2026, aunque tu último salario hubiera sido mucho menor. Ahora el tope es tu último salario registrado más 1 UMA ($117.31 diarios).

2. Ya no hay pagos retroactivos. Antes podías pagar periodos anteriores para "recuperar" tiempo. Ahora la inscripción cuenta solo desde el día en que la solicitas.

3. Los trabajadores independientes quedan fuera. Quienes cotizan en el esquema de personas trabajadoras independientes no pueden contratar la Modalidad 40, y las semanas de ese esquema no cuentan para cumplir sus requisitos.

El trámite ahora es solo en línea.

Un ejemplo con números

  • Si tu último salario era de $500 diarios: antes podías cotizar hasta $2,932.75; ahora, máximo $617.31.

  • Si era de $1,000 diarios: antes hasta $2,932.75; ahora, máximo $1,117.31.

  • Si era de $2,000 diarios: antes hasta $2,932.75; ahora, máximo $2,117.31.

Para alguien que ganaba $500 diarios, la diferencia es enorme. Y como la pensión de Ley 73 se calcula con ese salario, el impacto en lo que recibirá cada mes también lo es.

Pareja mayor revisando papeles de su plan de retiro en casa

¿A quién afectan los cambios?

  • Si ya estás inscrito: conservas tus condiciones hasta que termine el periodo que contrataste, y tus semanas y aportaciones se respetan. Lo que no está garantizado es que puedas renovar con las mismas reglas.

  • Si planeabas inscribirte o reinscribirte: eres a quien más afecta. Entras con el nuevo tope y sin pagos hacia atrás.

  • Si eres trabajador independiente: no puedes contratar la Modalidad 40.

  • Si cotizas bajo Ley 97: la estrategia clásica de Modalidad 40 casi no aplicaba para ti, porque tu pensión depende del saldo de tu cuenta individual en la Afore.

¿Es definitivo?

Todavía no. El IMSS presentó la medida como temporal: tiene hasta seis meses para analizar el impacto financiero de la Modalidad 40 y otros seis para proponer nuevas reglas. Además, ya se han promovido amparos, aunque algunos abogados laboralistas consideran que difícilmente prosperarán, porque el acuerdo no modifica la Ley del Seguro Social.

En otras palabras, las reglas podrían volver a cambiar. Y esa incertidumbre es justo el problema: planear tu retiro con base en algo que puede cambiar de un día para otro es arriesgado.

La lección: tu retiro necesita más de un respaldo

La Modalidad 40 sigue existiendo y para muchas personas sigue siendo valiosa. Pero este cambio deja algo claro: depender solo de la pensión del IMSS es poner todos los huevos en la misma canasta.

Aquí entra una herramienta que muchas personas no conocen o subestiman: el Plan Personal de Retiro.

¿Qué es un Plan Personal de Retiro (PPR)?

Un PPR es un plan de ahorro de largo plazo diseñado específicamente para el retiro. Lo contratas con una institución financiera autorizada, como una aseguradora, y haces aportaciones periódicas que se invierten y crecen con el tiempo.

A diferencia de la Modalidad 40, no depende de tu patrón, de tu historial en el IMSS ni de reglas que cambia el Consejo Técnico. Es un contrato a tu nombre, con condiciones por escrito.

Beneficios de un PPR

Tú decides cuánto y cuándo ahorras. Puedes ajustar tus aportaciones según tu momento de vida.

Es deducible de impuestos. Las aportaciones a un PPR se pueden deducir en tu declaración anual, conforme al artículo 151 de la Ley del ISR, hasta el 10% de tus ingresos anuales sin exceder 5 UMAs anuales. Para muchas personas esto significa un saldo a favor cada año.

Sirve para cualquier persona. Empleados, independientes, profesionistas y empresarios. Justo los independientes, que ahora no pueden usar la Modalidad 40, encuentran en el PPR una alternativa.

Complementa tu pensión. No sustituye lo que recibirás del IMSS o de tu Afore: lo suma.

Algunos incluyen protección. Los PPR contratados con aseguradoras pueden incluir un seguro de vida, para que tu familia esté protegida si algo te pasa antes de retirarte.

Lo que debes saber antes de contratar uno

Un PPR es un compromiso de largo plazo. Para conservar el beneficio fiscal, el dinero se retira al cumplir los 65 años o en casos como invalidez o incapacidad. Si lo retiras antes, tendrás que pagar impuestos sobre lo que dedujiste.

Por eso conviene elegirlo con asesoría: no todos los planes son iguales en costos, rendimientos ni coberturas.

Modalidad 40 vs. PPR: ¿cuál conviene?

No es uno u otro. Lo ideal para la mayoría es combinarlos:

  • La Modalidad 40, si aún te conviene según tu régimen y situación, para fortalecer tu pensión del IMSS.

  • Un PPR, para tener un ahorro propio que no dependa de cambios en las reglas y que además te dé un beneficio fiscal cada año.

Mientras más pronto empieces, menos tendrás que aportar cada mes para llegar a tu meta.

¿Cómo empezar?

Pareja mayor feliz disfrutando su retiro en la playa

En López & Chamán llevamos 30 años ayudando a familias y profesionistas de todo México a planear su futuro. Trabajamos con aseguradoras reguladas y te ayudamos a calcular cuánto necesitas ahorrar, qué plan te conviene y cómo aprovechar el beneficio fiscal.

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Este artículo es informativo y no sustituye la asesoría personalizada. Las reglas de la Modalidad 40 pueden cambiar; verifica tu caso con el IMSS o con un asesor.

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